Factores médicos
El embarazo no es una contra-indicación para viajar si no tiene ningún factor de riesgo. Si va a tener gemelos, los viajes no están recomendados debido al riesgo de parto prematuro. Consulte con su médico.
El embarazo no es una contra-indicación para viajar si no tiene ningún factor de riesgo. Si va a tener gemelos, los viajes no están recomendados debido al riesgo de parto prematuro. Consulte con su médico.
El mejor momento para viajar es entre la semana 16 y 28. Después del cuarto mes de embarazo, el riesgo de aborto es menor, y se puede mover con más facilidad que al final del embarazo. Sea cuidadosa: antes de partir, revise su seguro, seguro de repatriación (para asegurarse de que el embarazo no es una cláusula de exclusión), e intente reunir cuanta más información acerca de las condiciones sanitarias del país que va a visitar.
Evite los destinos a más de 2.000 metros de altitud, especialmente durante los 3 primeros meses, ya que puede faltarle oxígeno al feto. No se recomienda practicar ningún deporte activo. No escoja destinos en donde hay malaria o fiebre amarilla, o las condiciones sanitarias sean pobres.
Si no existen complicaciones (diabetes, anomalía en la placenta, hipertensión, riesgo de parto prematuro), es posible viajar en avión. Sin embargo, la mayoría de compañías le pedirán un certificado médico reciente si sale de cuentas en poco tiempo, y será rechazada a bordo a partir de la 37ª semana. Infórmese con su compañía aérea para comprobar sus reglas particulares.
No olvide que los asientos de avión pueden resultar muy incómodos. Además, la posibilidad de cinetosis aumenta con el embarazo, y puede tener náuseas. Lleve medias de compresión para evitar que se le hinchen las piernas, y ande con regularidad para evitar los problemas de circulación sanguínea.
Incluso estando embarazada, debe llevar el cinturón de seguridad, ya que le protegerá a usted y al bebé. Ponga el cinturón sub-abdominal lo más bajo posible, por debajo del ombligo.
Los viajes largos no son recomendados (no más de 200 ó 300 km al día), y evite viajar en coches antiguos, todo terreno, etc. Haga descansos con frecuencia, ande y relájese.
El tren es el medio recomendado, ya que es el menos cansado y el más seguro. También le permite andar con regularidad.
Antes de nada, compruebe que sus vacunas están al día. Las vacunas inactivadas (tétanos, difteria) no son problemáticas, pero las vacunas vivas (sarampión, rubeola, tuberculosis) deben ser evitadas. En caso de necesidad absoluta, puede ser vacunada contra la fiebre amarilla, pero preferentemente después del primer trimestre.
Las enfermedades infecciosas son graves no sólo para usted, sino también para el feto. La malaria es especialmente grave, con lo cual debe evitar zonas infectadas. Si no es posible, tápese bien y consulte con su médico para que le prescriba un repelente adecuado. No toda la profilaxis química está permitida. La quinina, cloroquina y proguanil son compatibles con el embarazo. Viaje en condiciones de higiene saludables, y en todos los casos, tenga cuidado con el agua y la comida, y no tome medicación desconocida.
Elija destinos con infraestructuras de salud satisfactorias, y compruebe las cláusulas de su seguro para asegurarse de que está cubierta.