Introducción
Aunque la mayoría de volcanes no está activa, hay más de 1.500 volcanes potencialmente activos en la
tierra. Algunos de los más visitados están en Italia (Etna, Vulcano, Stromboli), en Indonesia (Mt Bromo,
Merapi, Krakatoa, Gede, Papandayan, Semeru y Kawah Ijen), en Japón (Fuji, Sakurajima y Unzen), en
Hawaii (Kilauea y Mauna Loa) y en Tanzania (Kilimanjaro, Oldoinyo Lengai y Meru).
La actividad volcánica puede tener lugar de diferentes maneras, desde ríos de lava a violentas
explosiones, que pueden desprender ceniza, rocas y gases venenosos a cientos de metros. Las
erupciones suelen ocurrir al tiempo que otros fenómenos como terremotos, caídas de rocas y
corrimientos de tierra, barro, inundaciones, lluvia ácida, fuego e incluso tsunamis. Por ello, si planea
viajar a una zona volcánica, sepa que siempre hay un riesgo.
Medidas de prevención
Si visita una zona particularmente volcánica, infórmese con las autoridades locales sobre cómo ser
alertado y las instrucciones oficiales, y prepárese a irse de su alojamiento en cualquier momento. Se
recomienda también llevar un par de gafas y máscara para respirar.